Rara es la plantación en la que no se observa algún árbol con ramas parcialmente defoliadas y con áreas desecadas.
Al principio no parece tener influencia en la producción. Al cabo de los años la superficie deseada es mayor y su influencia es notoria tanto en la cantidad como en la calidad de la fruta. Esta alteración no es causada en primera instancia por hongos, sino que éstos se instalan posteriormente sobre los tejidos afectados. En árboles con síntomas de “seca de ramas” se han encontrado los hongos: Colletrotichum gloesporioides (Antranois). Phomosis citri- y Diplodia mutila. El primero es el más extendido y para su desarrollo necesita: Humedad ambiente elevada y tejido vegetal debilitado.
Los principales factores que favorecen la enfermedad son:
A) Abundantes riegos o lluvias + textura arcillosa de la tierra: producen encharcamientos, asfixia radicular y vegetación difícil.
B) Tenemos con alto porcentaje de carbonatos y caliza activa, suelos con poco fondo y terrenos compactados producen un crecimiento reducido de las plantas.
C) Arboles debilitados por causas no parasitarias: carencias, abonados, riego, viento, granizos, heladas,….
D) Arboles debilitados por casusas parasitarias: Phytophtora, colletrotichum, bacteriosis, pulgones, arañas, cochinilla,…
E) Condicione ambientales anormales:
- Temperaturas excesivamente altas en otoño.
- Heladas normales en invierno pero con vegetación tierna.
- Precipitaciones ininterrumpidas durante muchos días.
- Humedad ambiente del 100%.
- Terrenos encharcados.
Todas estas características de orden ambiental y parasitario determinan en los árboles estados de diferente sensibilidad a la defoliación de hojas y al secado de ramas. Por lo tanto para conseguir una menor incidencia de la enfermedad tendremos que conseguir un buen desarrollo de la plantación intentando contrarrestar la mayor cantidad de factores que favorecen la enfermedad. |